Integridad
se traduce como honradez, honestidad,
respeto por los demás, corrección, responsabilidad, control emocional, respeto
por sí mismo, puntualidad, lealtad, pulcritud,
disciplina, congruencia y
firmeza en sus acciones. En general es alguien en quien se puede confiar.
Integridad es retomar el camino de nuestra verdad, hacer lo correcto por las
razones correctas del modo correcto. Se relaciona al derecho de no ser objeto
de vulneraciones en la persona física, como lesiones, tortura o muerte. Ejemplo: La
violencia en una relación, con golpes, insultos, sometimiento, maltrato,
control, cualquier situación que haga que uno de los integrantes de una pareja
permita, esta aceptando que se lastime su autoestima, y el victimario
aprovechando la ignorancia, miedo, inseguridad del que acepta este trato, convirtiéndose
- Honestidad:
En su sentido más evidente, la honestidad puede entenderse como el simple respeto a la verdad en relación con el mundo exterior, los hechos y las personas; en otros sentidos la honestidad también implica la relación entre el sujeto y los demás, y del sujeto consigo mismo.
Honestidad y honradez, términos originariamente distintos, se
han aproximado con el lapso del tiempo y la influencia del idioma inglés; de
tal modo que se está produciendo una suerte de refundición de ambos para aludir
a la definición de honradez, siendo ésta sólo una de las acepciones del vocablo
"honestidad".
- Humildad:
El
término humildad (deriva del latín «'hŭmĭlĭtas,[1] ātis, f. humilis'»,[2]) tiene varias acepciones: como virtud que
consiste en el conocimiento de las propias limitaciones y debilidades, como
«bajeza de nacimiento»[1] —de clase baja u origen pobre—, y como sumisión, se aplica a la persona que tiene la capacidad de
restar importancia a los propios logros y virtudes y de reconocer sus defectos
y errores.
La
humildad es la base y fundamento de todas las virtudes, y que sin ella no hay alguna que lo sea.
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